Escucha una vez más la voz de la naturaleza. Con los juncos caídos, construye primero una sencilla flauta y luego un gran órgano que toque el mismo viento que los derribó. Inventa y fabrica los instrumentos necesarios para componer, en armonía con la naturaleza, una gran sinfonía.
Nuestros mejores deseos para 2026.
